
CRÓNICAS DE UN URBANITA
15 de abril de 2012
LA ULTIMA PROEZA DEL BORBON

22 de octubre de 2011
SE ACABÓ ETA

Ha sido toda una vida conviviendo con la violencia y la noticia de esta semana, aunque buena, paradójicamente, me ha sumido en el dolor. Un dolor insignificante si se compara con el sufrido por otras personas, pero, también, dolor. El dolor de la impotencia contenida de ver asesinar sin ton ni son a muchas personas durante años.
Hoy, he rebuscado en mi PC un correo, que, a pesar de los cambios de ordenador, siempre he conservado. Me lo envío un amigo y apareció en mi bandeja de entrada una noche de primavera en la que me encontraba frente a la pantalla. De eso hace once años. Me remitía algunos de sus artículos de opinión y, junto a esos ficheros, me adjuntaba, otro, intransferible, no publicable, titulado “Si te dicen que caí”.
Esta noche de sábado tengo la televisión apagada. La tengo apagada muchas noches y, hoy, más que nunca la quiero tener apagada. Me apetece sentir la oscuridad, escuchar sus silencios y digerir los acontecimientos de esta semana. Son más de las tres. Bajo la luz del flexo he vuelto a leer aquel correo, un correo de quién sufría cercana la angustia de su muerte, la cual, por fortuna, nunca se produjo y, ahora, cuando la barra se va desplazando por las líneas del texto es como si escuchara el eco de su voz, aquí , conmigo, en este cuarto, que da a un patio de manzana. Os transcribo parte del mismo, hasta donde puedo leer.
Bueno. Ahí te dejo con los escritos. Y no te preocupes por mí porque, aun con todo eso dentro, vivo, ya ves, disfrutando a fondo de los valores fundamentales de la vida.
Un abrazo, y hasta encontrarnos con Fidel y compañía”. (*)
El fichero,seguirá en el máximo secreto, pero esta noche, al volverlo a leer, todas mis carnes se han estremecido como cuando lo leí por vez primera.
Pasada la escenografía del lunes, pasado el comunicado y pasadas las valoraciones, el proceso, el verdadero proceso, comienza ahora y no será fácil porque existen pocos días del calendario sin que alguna familia tenga que recordar haber llorado amargamente y ante nosotros se abre un camino largo, probablemente de generaciones.
No me gusta el discurso de vencedores y vencidos. La Historia, demuestra que, no sólo no ha funcionado, sino que no ayudado nunca para nada, sin embargo, sí considero importante la memoria. La memoria de todas y cada una de las personas a las que les han arrebatado la vida durante estos años y la reparación de su dolor. Todas tienen su memoria y todas tienen su dolor, aunque haya memorias y dolores que quieran ocultarse. El dolor resulta necesario contemplarlo en su globalidad, y, esto, es algo que no quiere verse en estos días en los medios informativos y púlpitos de los prescriptores de opinión que parecen homologar quién es democráta y quién no.
No quisiera que nadie usara lo del cese de las acciones de ETA como un recurso de esta próxima campaña electoral para arrancar la ovación y el aplauso fácil en las plazas de toros y polideportivos porque muchas lágrimas han surcado muchas mejillas. Lo que quisiera, en cambio es que cuando se reúnan las fuerzas políticas desde el PP hasta Bildu, que, por favor, piensen en clave de colectividad, y sacrifiquen su rendimiento electoral para alcanzar consensos de calado social. La sociedad, se lo agradecerá. Nadie tenemos la razón absoluta, sino una parte de razón y si algo necesitamos es de acuerdos, cuanto más amplios mejor, porque nos jugamos el convivir en paz. HARITZ
(*)Fidel, era un personaje de un relato mío, de esos que guardo sólo para mí en una carpeta de de mi disco duro , que no creo que, nadie, salvo el autor, tenga interés en leerlos.
29 de junio de 2011
DONOSTIA CAPITAL CULTURAL 2016. NO SE DESUNAN
Varias veces he empezado este artículo, otras tantas lo he borrado y, finalmente, he optado por escribir las palabras sueltas, una detrás de otra, según acudían a mi mente intentando tejer las líneas y los párrafos como si diera puntadas a una costura.
Durante este periodo mis tiempos transcurren más lentos de lo habitual y mantengo aparcado el blog como un vagón de mercancías en espera de carga y, aunque a veces siento la tentación de ponerme detrás del teclado, prefiero dejarlo de lado para estar a solas conmigo dándome esa cita para la que nunca encontraba tiempo, rodearme del calor de las personas más próximas y acercarme a quiénes me había distanciado porque necesito reconciliarme con ellos.
Ayer, cumplía años. Cada año, en este día, echo de menos el beso de mi amatxo en la frente, que sustituyo por un beso a una foto, vieja y amarillenta, en blanco y negro de cuando era una joven con cabellos negros y ondulados.
El destino ha querido que, el mismo día y hora en que nací, realizara una prueba de esfuerzo con la que culminaba un proceso de recuperación de un infarto y, después de luchar como un estudiante por aprobar el examen, ahora, ante mí, se abre una nueva oportunidad, que la vida me ha regalado y que voy a aprovechar con ilusión de un niño.
Pero ayer, también fue un día especial para Donostia, que tenía otra prueba de esfuerzo con su defensa de la candidatura a capital cultural y aunque su corazón, él de Gipuzkoa y el de Euskadi, necesita de tratamiento y rehabilitación, el primer examen no ha podido ser mejor y de aquí a 2016, tiene recorrido para mejorar mucho más.
Cuando surgió la idea de la capitalidad cultural, lo veía como un gasto electoral, como algo innecesario, tiempo después, me dije ¿y por qué no? y me ilusioné con el proyecto, pero el cambio político derivado de las elecciones del 22-M me hizo temer que la decisión del jurado fuese contraria y se encontrase mediatizada por esa campaña de desestabilización dirigida a todo lo que signifique normalizar la vida política de este pueblo.
Por twitter me enteré de la decisión del jurado en una tarde de cielo gris en la que las calles se encontraban mojadas y Donostia, Gipuzkoa y Euskadi desbordaban alegría.
Ver a Odon Elorza y a Juan Carlos Izagirre o a Juan Carlos Izagirre y a Odon Elorza y al resto de fuerzas políticas, no sé si juntos o revueltos, defender el proyecto Donostia 2016, Capital Cultural, me da esperanza y veo que la capitalidad cultural puede marcar un paso importante dentro de un proceso, que si tengo claro es que resulta ya irreversible y que, junto con otros pasos, debe conducirnos a la paz.
Donostia, Gipuzkoa y Euskadi tendrán en el 2016 la oportunidad de mostrar al mundo el estado de su corazón. "No se desunan" nos dijo Martin Lasarte, el anterior entrenador de la Real, “juntos tienen energía para hacer muchas cosas”, una de las frases más bonitas, pero también más acertadas, dirigida a mi pueblo y lo podemos conseguir, en otros lugares lo están consiguiendo, pero no les ha sido fácil y aquí tampoco lo será. Lo importante, como en esos sitios es seguir adelante, con paso firme, haciendo juntos camino. Haritz
27 de abril de 2011
QUIERO MORIR POR ALGO
Un grito rompió el protocolo y prendió la mecha del desconcierto, que recorrió el graderío mientras todas las miradas se concentraban en aquel cuerpo, que había caído desde lo alto como un muñeco ardiendo. Al cabo de unos segundos, largos como una eternidad, el silencio quedó roto por vivas y ovaciones hacia su Excelencia quien, a pesar de que parecía más el cirio consumido de una iglesia, que el generalísimo de todos los ejércitos, reaccionó con la frialdad de quién acostumbra a firmar sentencias de muerte.
La prensa, al día siguiente, reproducía el parte médico oficial de José Félix Elósegui Odriozola, entonces, uno, ni podía llamarse Joseba ni, tampoco, apellidarse Elosegi con un cuadro de quemaduras de segundo grado, intoxicación etílica y enajenación mental. Sin embargo, aquel hombre olía a gasolina y presentaba la lucidez necesaria para intentar esculpir su propia muerte a fuego en aquellas piedras grises, que eran los ojos del dictador, al igual que quedaron grabadas en los suyos la muerte y las llamas de Gernika treinta y tres años, cuatro meses, veinte y tres días y cuatro horas antes de haberse precipitado al vacío.
Estos días, en que se cumple el aniversario del bombardeo de Gernika, hecho negado por el régimen franquista, como si a fuerza de repetir una mentira hubiera querido con ello construir una verdad falsa, nunca oigo ni leo una mención hacia aquel gesto de Joseba
Hace un par de meses tuve ocasión de releer su libro. “Quiero morir por algo”. Cuando lo abrí, en la contraportada, amarilla por el paso de los años, pude leer, escrita con bolígrafo azul y letra firme esta dedicatoria: “A Luis, mi querido amigo. Con todo mi afecto, Joseba". Luis, era mi aita y poco a poco, a través de sus páginas, sus palabras volvieron a brotar y escuché de nuevo aquella voz recia, que tantas veces escuché en paseos con sabor a salitre a orillas de la Concha.
(…) Arañé con mis uñas hasta romperlas. Seguían cayendo bombas pero yo no me enteraba; solamente sentía tras de mí la presencia de aquella mujer que me obligaba a no tomar reposo. Desgraciadamente todo fue inútil. Cuando llegué a tocar la ropa de aquella criatura que no tendría más de tres años, manché mis manos con su sangre aún caliente. Cogí aquel cuerpo destrozado y sin vida y lo levanté hacía su madre. La escena fue atroz y los ojos de aquella mujer los he visto durante años. Tomó a su hijo, lanzó un grito desgarrador y se perdió corriendo sin rumbo entre la polvareda.(…)
A día de hoy, todavía no ha habido un reconocimiento oficial del bombardeo de Gernika
Haritz
Foto de Joseba Elosegui en el frontón Anoeta el 18 de septiembre de 1970. Joseba Elosegi, fue elegido senador por Gipuzkoa en 1977 en la candidatura de EAJ-PNV. Escribió en la cárcel el libro “Quiero Morir por algo”.
